martes, 14 de abril de 2015

CRÓNICAS ANDROMEDANAS

Por Paco Tello

Observación del día 14 Marzo 2015

Después de los tradicionales prolegómenos: saludos, montaje, fotos para el recuerdo, rica gastronomía acompañada con su no menos rica tertulia a la espera de la llegada de la noche y poder comenzar a “trabajar”, mi programa de observación para esa noche era diverso y consistía en: cúmulos abiertos, globulares, estrella doble, y algunas “cosillas” más que siempre gusta volver a contemplar…  o sea un buen surtido de objetos localizados la mayoría en las constelaciones de Lepus, Can Mayor y Puppis.
Con el Vixen BT80 y con los oculares de 12 mm colocados, que me ofrecen 75x y 0.66º grados de campo de visión, y ya alineado el puntero esta vez con el brillante lucero vespertino Venus,  mi primer objetivo fue el:
NGC 2017 cúmulo abierto o asterismo, ¿cómo clasificarlo? Da igual, lo importante es ponerlo en nuestros oculares y disfrutar de 4 estrellas que forman una Y griega; es pequeño unos 4 minutos de arco, pero brillante y con un bonito colorido en dos de sus componentes: naranja y azul.  Se localiza a 1.33º grados aproximadamente  de Arneb, la estrella alfa de Lepus. Un buen comienzo.
El segundo objetivo era la estrella doble Gamma de Lepus… fácil de desdoblar y de color amarillo pálido la principal y naranja la secundaria, una agradable visión.
Seguidamente pase a NGC 1904/Messier 79 Cúmulo globular de un tamaño de 8.5 minutos de arco y una magnitud de 8.1.
La referencia que llevaba para su localización era trazar una línea imaginaria que partiendo de Arneb pase por Nihal (beta de Lepus) y prolongando hacia el sur la misma distancia que hay entre ambas (unos 3.5º) lo encontraría, como así ocurrió. Lo veo algo difuso, como una pelota borrosa de un ligero color amarillo y su forma me parece más que circular, ovalada. Muy bonito.
Abandono la Liebre para pasar a la vecina Can Mayor y mi primer objetivo en esta preciosa constelación es como no, el espectacular cúmulo NGC 2287/Messier 1, de magnitud 4.50 y un tamaño de 38’ minutos de arco, que siempre que lo observo me entretiene durante un buen rato contemplando su colorido y la disposición de sus estrellas en forma de varillas de abanico que parten de la estrella central HIP 32496 de color naranja.  Una delicia.
El siguiente objetivo me llevó cierta dificultad localizarlo por su tamaño y magnitud, la referencia era en una línea que partiendo de Sirius, llegara hasta la zona de los cúmulos M46 y M47, en la mitad de esa línea,  se encuentra NGC 2360  de magnitud 7.20 y un tamaño de 13 minutos de arco. Tras varios intentos lo consigo, localizando  la estrella de magnitud 5.45 HIP 35180 que se encuentra a 20’ m.a. del objetivo.
Es conocido como el cúmulo de Caroline, por haber sido  descubierto por  Caroline Herschel.  Observo una cadena de estrellas de forma ondulada o zigzag que lo recorre de este a oeste, y un par más de cadenas de débiles estrellas en forma de arco. Se necesita un telescopio con mayor capacidad para saborearlo en toda su belleza.
El tercer objetivo NGC 2354, cúmulo de magnitud 6.50 y un tamaño de 20 m.a. se localiza a 1.30º grados al este de la estrella Wezen, delta Canis Majoris, de magnitud 1.80. Cúmulo amplio y luminoso, pero pobre en estrellas. Lo más destacado es una cadena de quince estrellas de magnitudes 9-10, que lo recorre de este a oeste en forma zigzagueante. Discreto.
El último objetivo que llevaba en el listado dentro de Can Mayor, me deparó la  sorpresa de la noche: nunca antes me había detenido en su observación y desde ahora formará parte de esas pequeñas joyas que cada vez que pueda será de obligada observación, me refiero a NGC 2362 Cúmulo de Tau.
Sencillo de localizar siguiendo una línea que partiendo de  Wezen, pase por el anterior cúmulo y prolongándola 1.20º grados, veremos una estrella a simple vista de magnitud 4.3 que marca el cúmulo.
Es pequeño de tan solo 8’ minutos de arco, ¡¡¡pero qué maravilla!!! rico y compacto con ligera forma triangular, varias luces brillantes rodean el sistema múltiple de la supergigante Tau.  Lo mejor de la noche.
Dejo Can Mayor y viajo a la cercana constelación de Puppis para los tres últimos O.C.P.
El primero es NGC 2447/Messier 93, cúmulo abierto de magnitud 6.20 y un tamaño de 22’ m.a. se localiza a 1.30º grados al nor-noroeste de la estrella Xi de Puppis, Azmidiske, de magnitud 3.30.
Cúmulo muy denso en el centro con estrellas brillantes, destacan dos cadenas de estrellas en línea recta que se cruzan y una de ellas se quiebra y corre paralela desde la mitad del cúmulo, dándome la apariencia de una estrella de mar. Muy bonito.
El segundo objetivo es el cúmulo abierto NGC 2482 de magnitud 7.30 y un tamaño de 12 m.a. Se localiza a 1.25º grados aproximadamente de la misma estrella Azmidiske, pero esta vez en dirección noreste.
Tiene pocas estrellas brillantes, sus débiles estrellas están esparcidas en toda la amplitud del campo, no le encuentro un patrón definido. Discreto.
Y para cerrar la noche el cúmulo NGC 2527 de magnitud 6.50 y un tamaño de 22’ m.a. Se localiza trazando una línea hacia el sur desde la estrella Tureis P de Puppis de magnitud 2.80, hacia la estrella Naos Zeta de Puppis de magnitud 2.20, a unos 4º grados de Tureis lo encuentro tras dos intentos fallidos.
Es un cúmulo poco concentrado, disperso , formado por estrellas de magnitud 9-12. Llevaba como referencia que sus estrellas más brillantes formaban de forma vaga la figura de un trapecio. No estuve “afortunado” y esa figura de trapecio no la supe encontrar. La dejo para otra ocasión. Discreto
Con la fantástica visión del cometa Lovejoy que se encontraba en la constelación de Cassiopea, puse fin a la jornada de observación, despidiéndome de los compañeros que  incansables o insaciables se quedaron hasta altas horas de la madrugada.


Hasta la próxima, buenos cielos y buena suerte. 

sábado, 11 de abril de 2015

CRÓNICAS ANDROMEDANAS

Por Luis García.
Estupenda tarde noche la que pasamos el viernes 13 de Marzo en la Picota, Berrocal, Huelva, donde nos reunimos un buen grupo de amigos para observar nuestro magnifico cielo, acompañados de una magnifica repostería y ese buen vino de Pedro Ximénez que nuestro amigo Paco nos tiene ya más que acostumbrado.
Contamos con la presencia  de Luis Viana, Antonio Conde, Paco Tello, María Reyes, Belén, su hija Estrella, Tomas y Tomas padre, Carmelo, Alfred, Sara Javier y el que os narra.
Magnifica noche con un cielo muy bueno, en esta ocasión no llevaba nada preparado por lo que me centre en los objetos más llamativos y bonitos que la bóveda celeste me estaba ofreciendo. Estuve recorriendo a simple vista esa porción  de cielo donde se encuentra Orión, Taurus, Can Mayor, Géminis, Cancer etc. etc. es una zona del cielo preciosa. Ya con el Miyauchi mi primera parada fue en  la nebulosa M42, estupenda como siempre,  es un objeto digno de ver a la cual le dedique un buen rato,  el cúmulo abierto de las Pléyades, magnífico objeto que deja con la boca abierta a cualquiera que lo vea;  en el Can Major estuve viendo M41, la estrella doble Albireo de invierno y por supuesto la más brillante de nuestro hemisferio Sirius, a continuación  me fui a Cancer a ver M44 más conocido como el cúmulo del Pesebre y por supuesto a nuestro gigante gaseoso Júpiter que se encontraba rodeado por sus satélites Europa, Ío, Calisto y Ganimedes, a él le estuve dedicando un buen rato y  que se puede decir de este planeta,  es magnífico, espléndido, precioso.
En la constelación de Lepus estuve viendo la estrella variable R Leporis, estrella  de carbono de un color rojizo intenso, que va de la magnitud 5,5 a la 11,7 es conocida como la gota de sangre o estrella carmesí de Hind. También le dediqué  un buen tiempo al doble cumulo de Perseus y por supuesto al cometa Lovejoy que se encontraba en Casiopea dónde se mostraba majestuoso.
Esta fue más o menos mi noche de observación y  sobre las 2,30, llego la recogida y la vuelta para casa.

Hasta la próxima, un saludo.

jueves, 9 de abril de 2015

CRÓNICAS ANDROMEDANAS

Por Sara y Javier

El sábado 14 de Marzo acudimos a la Picota tan ilusionados como siempre y esperando una buena noche de observación.  Llegamos algo tarde (la ventaja de poder montar rápido los binoculares) y al llegar nos encontramos allí con una gran cantidad de amigos con sus “cacharros” ya esperando el momento,  el momento de la famosa “g-astronomía” en  el que Paco sacaba  una suculenta y riquísima  fuente de torrijas, junto con su vino especial preparador de pupilas,  María Reyes  nos ofreció una riquísima empanada de beicon y dátiles y Belén una tartita de manzana.

Ya con nuestros estómagos felices, nos pusimos manos a la obra:
Para empezar nos desplazamos a la constelación de Lepus y comenzamos a buscar M79 (NGC 1904). Este es un cúmulo globular  característico, ya que a diferencia de la mayoría de cúmulos globulares, no se encuentra alrededor del centro galáctico. M79 tiene un diámetro de 8,7 minutos de arco y se encuentra  a unos 40.000 años luz de nosotros.
En 2003, se descubrió que M79 es quizás un nuevo inmigrante dentro del sistema de clúster globulares en nuestra Vía Láctea: Puede venir de, o ser un miembro, del sistema de clústeres globulares vestigiales de la galaxia Enana Canis Major. A través de los binoculares la pudimos observar de una forma bastante borrosa, donde no destacaba ninguna estrella dentro del cumulo.
Acto seguido, nos desplazamos a la constelación de Puppis donde fijamos nuestros binoculares en M93 (NGC 2447). Este, es uno de los cúmulos abiertos más pequeños. Tiene un diámetro de 22’ y se encuentra a 3600 años luz. Sus estrellas forman un triángulo, aunque otros autores las ven como formando un pez, una mariposa o una estrella de mar. Particularmente con nuestros binoculares, podíamos observar como cinco estrellas destacaban dentro de dicho cumulo, formando una línea recta.
A continuación, elevamos los binoculares para desplazarnos a la constelación de Canis Mayor, donde fijamos  nuestra mirada en M41 (NGC 2287). Este, es un cumulo abierto, equilibrado y con sus estrellas bien distribuidas. Este cumulo contiene un centenar de estrellas muy luminosas y algunas de ellas por su proximidad han pasado a la categoría de estrellas doble. Con nuestros binoculares, pudimos apreciar claramente unas 20 estrellas que destacaban sobre un fondo algo más difuso y otras estrellas de menos intensidad. Este cumulo destacaba completamente y fue espectacular poder apreciarlo con detalle.
Para continuar nos desplazamos a la constelación de Canes Venatici donde nos dispusimos a observar M3 (NGC 5272), M94 (NGC 4736) y M51 (NGC 5195).
En lo que respecta a M3, es uno de los cúmulos globulares  más grandes y brillantes: según cálculos recientes se compone de alrededor de 500.000 estrellas. Dicho cumulo se encuentra a una distancia de 33900 años luz, aproximándose a la tierra a mas de 529.500 km/h. Las estrellas más brillantes del cúmulo son de Mag. 12,7. El cúmulo globular M3 es extremadamente rico en estrellas variables: De acuerdo con B. Madore (Cúmulos Globulares Hanes/Madore, 1978) han sido encontradas 212 variables. M3 contiene un número relativamente grande de las llamadas Paseantes Azules (Blue Stragglers), estrellas de color azul que parecen ser bastante jóvenes, mucho más jóvenes de lo que el resto de la población del cúmulo sugeriría. A través de nuestros binoculares no pudimos apreciarlo con mucho detalle, aunque si destacaba sobre el resto, mostrándose como una pequeña esfera homogénea luminosa.
Después pasamos a M94 (NGC 4736), una galaxia con forma espiral clasificada Sab, a causa del brillo extremo de su región central. Se encuentra a 16000000 años luz y su magnitud es de 9.0. A través de los binoculares pudimos apreciar levemente dicha galaxia
Por último, fuimos a visitar M51 (Galaxia del remolino), la cual es el miembro dominante de un pequeño grupo de galaxias. Con una distancia estimada en 37 millones de años luz, y su aspecto verdaderamente notable, es una galaxia grande y luminosa. Fue la primera en desvelar su estructura espiral., ya través de  los datos de que se disponen actualmente, se sabe que esta estructura espiral pronunciada es el resultado del encuentro de M51 con su vecina NGC519.
No quisimos irnos de Canes Venatici sin saludar a la estrella doble Cor Caroli que nuestro amigo Luis nos recomendó. Con nuestros binoculares se veía bastante turbia, pero desde los suyos se apreciaba perfectamente. Una preciosidad.
Para rematar la noche, nos dirigimos a apreciar una concentración bastante curiosa que se da en la Osa Mayor, la cual está compuesta por M81 (Galaxia de Bode), M82 (NGC Galaxia del cigarro) y NGC 3077.  M81 es una galaxia con una estructura espiral perfecta, con un bulbo potentísimo, casi estelar, de color amarillo y unos brazos extensos de color azulado, a diferencia de M82, que posee un disco irregular. Ambas galaxias, forman una pareja singular, donde M81 es la que más destaca. Hace algunas docenas de miles de años, lo cual es relativamente reciente en la escala del tiempo cósmico, las galaxias M81 y M82 se encontraban muy cerca la una de la otra y M81, la más grande y masiva, deformó profundamente a M82 por interacción gravitacional. Las dos galaxias están todavía próximas, ya que la distancia que separa sus centros no es más que de, aproximadamente 150.000 años luz. Contiene aproximadamente 250 mil millones de estrellas, siendo ligeramente más pequeña que la Vía Láctea. Se encuentran a  12000000  años luz. De este curioso grupo solo pudimos apreciar M81 y M82, siendo casi imperceptible (con imaginación) NGC 3077.
No nos quisimos despedir de la noche sin saludar al cometa Lovejoy (que se encontraba en las proximidades de la estrella Ksora de la constelación de Cassiopea) y dar un último barrido por las Pléyades y por la nebulosa de Orión, las cuales se encontraban tan esplendidas como siempre.

Sin más nos despedimos hasta la próxima observación. ¡Felices noches!

lunes, 6 de abril de 2015

CRÓNICAS ANDROMEDANAS

Por Antonio Conde

14/03/2015 Crónica nº3: ..." Y POR FIN SE NOS APARECIÓ LA VIRGEN DE LA PICOTA"   Debió ser la 4 crónica pero no pude asistir a la anterior quedada por motivos técnicos.

   
Verán ustedes, uno es agnóstico pero déjenme que al menos mi corazón albergue un hilo de esperanza al respecto.
Por un lado la montura la cual ha estado pasando un proceso gripal al menos de la del tipo "A" parece que ya está recuperada, tampoco quiero decirlo muy fuerte porque lo que sí parece probado es que funciona mejor cuando se le da más alpiste, ya veremos en que queda la cosa puesto que tal y como le susurré al oído bien alto o se portaba OK o iba para Barcelona directamente desde allí y sin pasar ni siquiera por Huelva, se entiende que se asustó porque no estornudó ni una sola vez.
Y por otro lado y una vez se quedó el grupo a la mitad, se apareció como reza el título de la crónica la mismísima Virgen de la Picota y es que Sara y Javi decidieron trasladar la mesa y el trípode en plena oscuridad hacia donde estábamos nosotros, aquello como digo parecía un Palio con sus vaivenes, al percatarse Carmelo, "El Niño la Picota",  se arrancó con una saeta y es que la ocasión venía que ni pintada, torrijas y un largo etc habían hecho de preámbulo,...que garganta!, y que risas...
Es cierto!,...hablemos de astronomía. No llevaba un plan determinado puesto que mis intenciones iban encaminadas por otros derroteros, el funcionamiento al 100% de la susodicha montura.
El plan fue improvisado, nada más encender el Sky Safari me saltó a la vista el Lovejoy, su localización fue bastante fácil y es que estaba en la primera constelación que aprendí a reconocer del cielo, Casiopea, a unos graditos de la estrella Delta (Ruchbah). No fui capaz de vislumbrar su cola, pero el simple hecho de pensar en él hace que me sienta pequeño y es que como aquel dice no somos nadie.
Visita obligada a la nebulosa de Orión, se veía muy bien su estructura pero no así el trapecio y es que a pesar de que había una buena transparencia no había tan buen seeing, alrededor de 1.6" de arco, con lo que ello implica. Se probaron varios oculares pero como digo nada de observar con claridad la 5° y la 6° estrella y es que aunque nos rodeemos de los mejores instrumentos quien manda es quien manda y no se hable más.
Observé algún que otro objeto en Coma Berenice,  concretamente dos globulares M53 y NGC5053. También M3, otro globular para mi gusto más propio para pequeñas aberturas en la constelación de Canes Venatici.
El siguiente objeto fue una doble, Cor Caroli en la misma constelación del anterior globular, Canes Venatici, muy bonita, os la recomiendo sin lugar a dudas. No es tan espectacular en cuanto a la saturación de colores como las Albireos (de invierno y de verano) pero como digo se dejan querer.
Siguiendo con mi montura a pleno pulmón y sin desfallecer le tocó el turno a Júpiter, ya se ha dicho todo de este gigante de gas, pues eso. A las 2:24 tenía previsto transitar su gran tormenta, la GMR, y si bien no pudimos observarla en todo su esplendor a la hora de irnos si empezó a aparecer de derecha a izquierda,...aquí acabó la historia de Júpiter y de mi jornada.
Con el deseo de un feliz retorno para todos nos marcamos unas risas que hicieron de la noche una maravillosa experiencia entre buenos amigos y locos de esta afición.

Un saludo y hasta la próxima